En Filadelfia los demócratas corren a votar por anticipado

Cientos de personas hacen cola a diario en Filadelfia para votar por el demócrata Joe Biden, mientras a menos de un mes de la elección presidencial en Estados Unidos, el presidente Donald Trump no deja de señalar a este bastión demócrata como una fuente potencial de fraude.

En un día soleado de octubre, una larga fila de electores, debidamente enmascarados, se alarga alrededor de la imponente alcaldía de Filadelfia: esperan depositar su voto en dos grandes urnas, vigiladas por empleados municipales y algunos policías.

Es uno de los cambios que acarreó la pandemia de coronavirus. Por primera vez, los electores de este estado clave para ganar las presidenciales pueden pedir que les sea enviado un boletín de voto por correo, que luego pueden reenviar -al riesgo de que no llegue a tiempo para ser contado- o depositar en persona en un local de votación temporario.

Desde la apertura de estos locales de votación el 29 de septiembre los votantes se inclinan por esta última opción. Cientos de miles de personas deben votar de esta manera antes del 3 de noviembre.

Y en esta ciudad donde un 82% votó a la demócrata Hillary Clinton en 2016, la fila está lejos del equilibrio entre los dos bandos. Una quincena de personas, interrogadas al azar por la AFP, dijeron que querían dejar claro en las urnas su rechazo a Trump.

A Nancy Rasmussen, de 74 años, se le llenan los ojos de lágrimas apenas comienza a hablar.

“Tengo la impresión de que ya es el 3 de noviembre. Es tan importante (…) que nos libremos (de Trump), estoy dispuesta a hacer una larga fila para votar”, dijo, feliz de ver tantas personas votando de manera anticipada.

Kenneth Graitzer, un bibliotecario jubilado, optó por votar por anticipado porque lo considera “más seguro” que esperar al 3 de noviembre en este periodo de tensiones políticas exacerbadas.

El presidente estadounidense ha urgido a sus seguidores a que acudan en masa a “observar” el desarrollo del escrutinio, llamados que los demócratas interpretan como una incitación a la violencia.

“Tengo miedo de él, miedo de las personas que lo toman por un dios, creo que es un peligro para el país”, dijo Graitzer.

Curtis Adams, propietario de un bar e historiador de arte, dice no temer sus “tácticas de intimidación”. Asegura que no darán resultado, al menos en las grandes ciudades “habituadas a todo tipo de situaciones”.

Pero igual decidió venir a votar inmediatamente tras recibir el boletín. “No quería correr el riesgo de que mi voto no sea contado (…) Debí esperar una hora o dos, pero quería hacerlo”.

Aunque está exulta por el éxito del voto anticipado, Lisa Deeley, presidenta de la comisión municipal que supervisa las elecciones, admite que “la presión es real” este año para asegurar el buen desarrollo de las elecciones.

La comisión reclutó cientos de personas adicionales para manejar los votos anticipados, que recién serán abiertos el 3 de noviembre, pero le preocupa que Trump haya sugerido la posibilidad de un fraude en su ciudad.

“Cosas malas”

“En Filadelfia están ocurriendo cosas malas”, dijo Trump en el debate contra Joe Biden a fines de septiembre, luego de que uno de sus simpatizantes fuera echado de la oficina de votación en la alcaldía, donde filmaba con su teléfono sin autorización.

Nunca fue probado ningún fraude en Filadelfia, pero las sospechas son agitadas por algunos políticos republicanos locales.

El fraude es particularmente tentador en una ciudad donde los demócratas poseen una aplastante mayoría de los cargos electos, y en un estado donde cada voto cuenta, ya que Trump solo ganó Pensilvania con una mayoría de 44,000 votos en 2016.

“Ya hubo acusaciones parecidas del candidato Trump en 2016 (…) pero una cosa es cuando un candidato lo dice, otra cuando es el presidente”, sostuvo Deeley, que aunque es demócrata se dice imparcial, como su rol de comisaria de elecciones lo demanda.

Asegura que se hará todo lo posible para que la elección se desarrolle correctamente. Lo mismo dice el fiscal local, que el miércoles anunció que desplegará desde ahora investigadores en los locales de votación para evitar intentos de intimidación.

“Estamos en Filadelfia, somos la cuna de la democracia estadounidense, haremos todo para que esta democracia siga prosperando”, subrayó Deeley.

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