Ciudad Colonial Sonidos Extraños

Quien en una cálida y apacible tarde hoy se detiene en el Parque Padre Billini de la Ciudad Colonial de Santo Domingo, difícilmente pueda imaginar que una de las casas, cuya puerta principal abre a la plaza, fue en los años 70 del siglo XX objeto de atención por parte de adivinos y videntes.

Es que los rumores señalaban que en ella había un tesoro enterrado, y sus residentes contaban cómo en las noches escuchaban sonidos extraños y creían ver surgir y desaparecer celajes.

Los curiosos se preguntaban si tales apariciones y sonidos podrían ser del alma en pena del esclavo que, según suponían, habiendo enterrado el tesoro fue luego muerto para que no traicionase el secreto.

Todo se difuminó en una de las tantas leyendas que se recuerdan de la Ciudad Colonial, una zona de monumentos, curiosidades y situaciones históricas aportadas por distintas generaciones que en ella vivieron.

Ahora, mientras mi hijo Alexis se detiene en la plaza antes conocida como Plaza San Juan de Dios, para tomar la foto que acompaña este artículo en el Listín Diario, me pregunto si tales eventos anormales tuvieron lugar en el edificio que ocupa el Lulú Tasting Bar y que alojó previamente una tienda de antigüedades, cuyos dueños al remodelarla sus elementos originales, incluyendo un pozo.

Galván y Vicini

No todo es empero fantasía. En dicha casa del tesoro vivieron dos figuras prominentes. En el siglo XIX, el escritor Manuel de Jesús Galván, autor de una obra cumbre en la literatura nacional: la novela histórica Enriquillo. Y en el siglo XX nació en ella la Tercera República, siendo morada del Presidente Provisional Juan Bautista Vicini cuando en 1924 salieron del país las últimas tropas de ocupación americana. El objetivo principal de Vicini (quien fue jefe de Estado entre 1922 y 1924), era facilitar la evacuación de dichas tropas en forma pacífica.

(Desde hace décadas, la familia Vicini es uno de los bastiones de la restauración y dinamización de la Ciudad Colonial. En esta zona ha puesto en valor varias casas del siglo XVI, destinadas a viajeros de ingresos altos. Y ha remodelado e intervenido otras construyendo apartamentos que atraen nuevos residentes a este zona de la capital dominicana).

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